Connect with us

Chihuahua

«Caiga quien caiga»: Maru Campos sacrifica su cadena de mando para blindarse del «CIA-Gate»

Published

on

Por: La Redacción.

Chihuahua, Chih., a 13 de mayo del 2026.-En un giro dramático destinado a frenar la ofensiva de Morena y la presión de la Fiscalía General de la República (FGR), la gobernadora María Eugenia Campos Galván rompió el silencio sobre la presencia de agentes de la CIA en la Sierra de Chihuahua. Con un discurso que osciló entre el nacionalismo defensivo y el contraataque político, la mandataria se deslindó de cualquier responsabilidad directa, lanzando una advertencia que resuena como una sentencia para sus subalternos: la culpa es operativa, no política.

Tras semanas de hermetismo, Campos Galván negó rotundamente haber gestionado o autorizado la participación de personal extranjero en el operativo del municipio de Morelos. La gobernadora atribuyó la «convivencia informal» con agentes estadounidenses a decisiones tomadas exclusivamente por los mandos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI).

«El operativo fue diseñado y ejecutado por quienes tienen las atribuciones», sentenció, estableciendo una muralla entre su despacho y la cadena de mando que hoy está bajo investigación federal por violar la soberanía nacional.

Para la gobernadora, la magnitud del golpe al narcotráfico —55 mil litros de precursores químicos y 50 toneladas de sustancias— debería ser el centro de la conversación. Sin embargo, el «éxito histórico» se ha visto canibalizado por la muerte de dos agentes de inteligencia de EE. UU. en suelo mexicano. Ante la amenaza de un juicio de procedencia impulsado por Morena, Campos Galván escaló la retórica, sugiriendo que es preferible enfrentar cuestionamientos por «combatir al crimen» que cargar con acusaciones de complicidad.

Advertisement

Sin mencionar nombres, pero con la sombra de los recientes escándalos en Sinaloa y otros bastiones oficialistas, la mandataria chihuahuense acusó a Morena de utilizar el caso como una cortina de humo para ocultar la falta de resultados federales. Al afirmar que su administración no tiene «vínculos graves con el narcotráfico», Campos posiciona a Chihuahua como un bastión de resistencia, mientras instruye a la Fiscalía local a proceder «caiga quien caiga».

Esta estrategia de control de daños sugiere que las cabezas de los mandos policiales serán el costo necesario para evitar que el conflicto escale a una crisis de gobernabilidad o a un desafuero impulsado desde la Ciudad de México.

Lo mas visto